Sociedad Femenil Lidia – 21 octubre, 2020

Seguimos con el estudio sobre La Reforma

El tema: Calvino y su concepto de gobierno

Bibliografía
Los Forjadores de Nuestra Fe
Autor: Ismael Amaya
Editorial: Logoi
Institución de la Religión Cristiana
Autor: Juan Calvino
Editorial: Editorial de Literatura Reformada Felire (1994)
Calvino y su contribución a la creación del Estado moderno
El Mundo28 mar. 2017
Por: El Medio Comunica
La Teoría Política de Juan Calvino
G. Jose Gatis. Abogado, actualmente estudiante de Master en Estudios Constitucionales
Universidad de Harvard, Cambridge, Massachusetts.

Himno «¡Gloria, Gloria Aleluya!»

Audio y texto del estudio a/c de la Hna. Blanquita Pérez Vda de Medina

                     

21 de octubre 2020

Calvino y su concepto de gobierno

En los dos miércoles anteriores, hicimos un breve recorrido por la vida de Juan Calvino, así recordaremos que nació en Francia en un hogar burgués, lo que le permitió estudiar en la mejor escuela de la localidad y a la edad de 14 años, cuando hubo terminado sus estudios preparatorios, fue enviado a estudiar a la Universidad de París, donde tuvo contacto con los mejores humanistas de la época.

Sin duda, Calvino, un hombre de mucho carácter, una férrea disciplina y memoria privilegiada que en abril de 1532, después de que su amigo Nicolás Cop pronunciara en la Sorbona un discurso en el cual ambos, declararon su adhesión a las ideas de Martín Lutero tienen que huir de Francia.

En esta misma ocasión, se supone, rompe definitivamente con los humanistas y adopta un concepto de la religión puramente evangélico y centra sus estudios con un enfoque bibliocéntrico, tomando a las Escrituras como principio rector de todas las actividades del hombre. Partiendo de esta concepción profundizó en el análisis bíblico y de cuestiones sociales e inicia su tarea evangelizadora en las ciudades de Europa, en las que busca refugio a causa de la implacable persecución del clero católico.

En su huida de Francia, Calvino se dirige en primera instancia a Basilea, hace una breve escala en Ferrara Italia, de ahí parte a Ginebra, de donde es expulsado, es recibido en Estrasburgo y finalmente regresa a Ginebra para concretar sus obras más destacadas, con lo cual hizo de Suiza el centro de influencia más importante de la Reforma protestante.

En su primera estancia en Ginebra, Guillermo Farel y Calvino trataron de convertir a Ginebra en una teocracia, pero pronto se dieron cuenta de que tenían muchos enemigos y tuvo que huir rumbo a Estrasburgo, ahí es fuertemente influenciado por Martin Butzer, especialmente en el concepto de la Eucaristía.

En tanto en Ginebra las cosas no iban bien, las divisiones se acentuaban, y los católicos vieron la oportunidad de retornar a la ciudad al credo católico romano. De modo que en 1539 el obispo Sadoleto escribió solicitando a los oficiales de Ginebra a que volvieran al seno de la Iglesia Católica Romana.
Sin embargo, los ciudadanos de Berna, prefirieron que Ginebra permaneciera protestante, e invitaron a Calvino a que contestara la carta de Sadoleto. Y el Consejo cansado de las divisiones y deseando poner fin a la caótica situación puso sus ojos en Calvino y lo invitan a regresar.

Calvino regresa a Ginebra en 1541 y se da inmediatamente a la tarea de hacer de la ciudad un modelo de gobierno cristiano y publica las nuevas ordenanzas por medio de las cuales organizaban a la ciudad en cuatro grupos: la venerable compañía de pastores, el los maestros, el consistorio y el de diáconos.

El legado de Juan Calvino no se concretó a la parte religiosa sino que se extiende a disciplinas como la historia, la economía, las leyes y las ciencias políticas, con un peso intelectual que se deja sentir hasta nuestros días.

Sin embargo, siempre se interesó por el problema del gobierno, por eso llegó a ser uno de los más importantes escritores políticos del siglo XVI y, como tal, uno de los constructores de la democracia constitucional. Trató en sus escritos cuestiones de orden político más que cualquier otro tema. Sus comentarios bíblicos, sermones, folletos y, sobre todo, su último capítulo sobre Instituciones de la Religión Cristiana de 1536, lo testifican.

A continuación, daremos una breve semblanza de los conceptos calvinistas para el gobierno de las naciones:
Juan Calvino postulo la doctrina de la separación de la iglesia y el estado, pero no de la religión y el estado. Puesto que Dios es soberano, Calvino afirmo que Él debe gobernar sobre la iglesia y el estado, y las dos entidades religiosas son respaldadas por la autoridad de Dios, aunque las dos estructuras son organizaciones distintas.

El estado gobierna los asuntos de la iglesia, manteniendo una tranquilidad interna de tal manera que la iglesia pueda cumplir con su misión de evangelizar y discipular a todos los ciudadanos. La iglesia al ayudar a los creyentes a madurar nutre al estado produciendo ciudadanos modelo; de esta forma la iglesia y estado se auto corresponden.

El estado tiene su jurisdicción sobre los asuntos temporales, y la iglesia tiene jurisdicción sobre los asuntos doctrinales y espirituales, pero ambos son de carácter religioso. Teocracia y religión fueron fundamentales en la sociedad Reformada de Calvino, puesto que él creía que todo el estado debe ser gobernado por Dios, y el estado debe estar completamente dedicado a Él. La teoría política de Calvino incluye una distinción entre iglesia y estado, controles y balances en el poder, y la sumisión ciudadana al estado, y la responsabilidad del estado frente a Dios.

Calvino desarrolla muchos temas a gran profundidad en sus escritos, pero el asunto del gobierno político siempre aparece como una de sus preocupaciones. Por eso sus ideas sobre el Estado, a través de diferentes intérpretes, han aportado luces en amplios y divergentes campos de la academia y de la ciencia política. No solamente los calvinistas, sino los católicos romanos, los luteranos, los conservadores, liberales o marxistas, de una u otra manera toda han tenido que ver con las discusiones planteadas por Juan Calvino.

¿Cuál es su verdadero concepto del Estado político? ¿Cuál es su mensaje para el siglo XXI? Cuando Calvino habló del Dios soberano exaltó el Dios personal referenciando en sus obras de creación y providencia. Para él, Dios habla directamente al hombre desde las escrituras y todas sus ideas sobre la naturaleza del Estado político aportan una nueva dimensión al pensamiento político occidental.

Contrario a juristas romanos, Calvino no comienza por la idea de que el Estado crea el derecho o la justicia. Insiste en el concepto de lo justo y lo injusto, del derecho y de la equidad implantada en el corazón del hombre por Dios. Por eso, todas las buenas normas son resultado de leyes naturales grabadas por Dios en la conciencia humana, porque el concepto de justicia tiene raíces en Dios y en la conciencia del hombre iluminada desde las Sagradas Escrituras, que forman la base de todo sistema estatal, legislativo, judicial o gubernamental.

El concepto calvinista de la alianza, que es el pacto instituido por Dios con los gobernantes y el pueblo como base de toda institución política. Los fundamentos de toda sociedad basados en las tablas de la ley divina. Aunque muchos no lo reconozcan, entre los gobernantes y el pueblo existe la obligación de tratarse unos a otros con justicia, equidad y rectitud. Los magistrados son ley viviente a quienes el pueblo debe tributar honor y obediencia, pero, a su vez, esos gobernantes tienen que obedecer cuidadosamente la ley de Dios.

Un tipo de constitucionalismo no forzado por las manos de un rey, ni dictado por una iglesia absolutista, sino basado en la voluntad creadora y el decreto de Dios. Para Calvino, un verdadero “demócrata” es cristiano, porque ve su situación política en Dios. Esta es su contribución más grande.

El legado de Calvino no fue anarquista, ni absolutista, ni liberal, ni conservador, ni revolucionario, como se entienden hoy estas expresiones. Él creyó en el derecho individual a la libertad y en el gobierno económico, social o político bajo la soberanía de Dios. Por eso enseñó fraternidad; no la proclamada en la Revolución francesa sino la de la Reforma, basada en el amor cristiano.

Juan Calvino, es reconocido por los principios básicos de una sociedad que acoge un “pacto divino” de guerra contra el mal y la injusticia. Por eso, sin temor a equivocaciones, se puede afirmar que en el desarrollo de la reforma teológica del siglo XVI, Calvino fue además del hombre que puso las bases del moderno constitucionalismo, también sentó las bases de la nueva forma de entender el Estado, sustentada en la comprensión de la justicia como una práctica de fraternidad cristiana, es decir, del Estado equitativo que hasta hoy muchas naciones disfrutan, especialmente aquellas de tradición protestante europea.

Conclusión. Juan Calvino, se aproximó a la ley, los asuntos públicos, y las ciencias políticas desde un punto de vista muy muy diferente a los que comparten las democracias contemporáneas.

El no hizo la distinción entre religión y vida personal. Religión es la totalidad de la vida, y la totalidad de la vida es religión. Por lo tanto toda la vida, la ley y la política son influenciadas por la religión; ellas no están separadas de la religión.

El Reformador afirmaba que tanto la ley civil, moral como la religiosa se derivan de Dios, y están controladas por Dios. Desde el punto de vista de Calvino tanto la iglesia como del estado, los controles y equilibrio en el poder, los ciudadanos y su relación con el gobierno, y la relación del gobierno con Dios sale de las convicciones teológicas.

Los gobernantes y políticos contemporáneos encuentran los puntos de vista de Calvino muy distantes y casi inaplicables, pues Calvino no construyo su pensamiento bajo las premisas de la división sacro – secular que caracteriza los valores culturales prevalentes de hoy.

Y aunque las premisas de Calvino parezcan fuera de moda, su rechazo a la tiranía, amor por un gobierno limitado, y su pasión por la justicia son valores que no deben ser olvidados.

El versículo para memorizar: 1 Pedro 5:10,11
10 Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.
11 A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.1 Pedro 5:10,11

Acceso a Reunión Virtual Zoom de hoy (5:30 pm):

Unirse a la reunión Zoom
https://bit.ly/2FUZxhF

ID de reunión: 88024930543
Código de acceso: 582319

Comparte con tus amigos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.