LOS CONOCIDOS DE PABLO – Lección 3

Lecturas bíblicas: Hechos 9:26-3¨; 15:36-41; 11:19-30
Lección basada en la clase escrita por el Dr. Gerald Nyenhuis presentada por el A.I. José Arturo Medell
Iglesia Nacional Presbiteriana Berith

Transcripción…

IGLESIA NACIONAL PRESBITERIANA BERITH
Escuela Dominical Didaqué
«Los Conocidos de Pablo 3» BERNABE
Lecturas bíblicas:
Hechos 9:26-31; 15:36-41 11:19-30;

Introducción

Una persona que tuvo una relación estrecha con Pablo, casi desde el momento de su conversión, fue Bernabé. Es una persona que por sí tiene una historia interesante; pero, debido a que nuestros estudios tienen como eje la relación con Pablo, nuestro estudio girará sobre sus relaciones con el gran apóstol. Sin embargo, tenemos que empezar nuestro estudio de Bernabé un poco antes de su contacto con Pablo.

I.  Su carácter revelado

La primera mención de Bernabé se halla en Hechos 4:36 y 37. Este texto es toda una revelación del carácter de Bernabé, y de los cristianos primitivos. Desde la primera nota que tenemos de Bernabé quedamos impresionados por su sinceridad, su compromiso y su entrega al Señor. Una entrega al Señor siempre incluye una entrega a su Iglesia, pues no es posible amar al Señor y despreciar su cuerpo. Bernabé, por su entrega al Señor, entrega su heredad a la Iglesia. Muchas veces hacemos el intento de probar que estos ejemplos han de entenderse de otra manera, o que estos principios no funcionan hoy en día, pues nos conviene escapar de sus enseñanzas; pero aunque no estamos prestos a seguir su ejemplo, su ejemplo nos impresiona y deja en claro el carácter de Bernabé.  

Al igual con casi todos de los varones de su época, Bernabé llevaba dos nombres. Para los judíos se llamaba José y para los demás Bernabé. Recordamos de Simón Pedro, de Juan Marcos (sobrino de Bernabé, según Colosenses 4:10, y autor del evangelio de Marcos), de Mateo Levi, de Saulo Pablo, etc. Los judíos que vivían en dos culturas solían tener dos nombres.

Bernabé era hierosolimitano*, dueño (casi seguro) de la casa donde se reunían los primeros cristianos, donde vivía su hermana María, madre de su sobrino Juan Marcos {Hechos 12:12). Es muy probable que fuera uno de los seguidores de Jesús, sin ser uno de los doce. Fue muy conocido de los doce y le confiaron una importante misión en Antioquía (Hechos 11:22). La selección de Bernabé para esta tarea delicada nos da testimonio de la estima en que lo tenía “la Iglesia que estaba en Jerusalén”. No se confían misiones de este tipo a personas ineptas y no confiables.  

Esta decisión de la Iglesia que estaba en Jerusalén tuvo (y tiene) grandes y duraderos resultados en la historia del cristianismo. La Iglesia de Antioquía llegó a ser la Iglesia Madre de todas las misiones. De ella salieron los primeros misioneros (Pablo y Bernabé, ver Hechos 13:1-4), y de ella partió la obra misionera entre los gentiles. Podemos suponer que Bernabé jugó un papel clave en este proceso. Sin duda Bernabé fue escogido para este trabajo por sus cualidades y capacidades, por su afán evangelístico y su dedicación a la predicación del evangelio. El comentario inspirado confirma este juicio (Hechos 11:24).

II.  Su buen juicio manifestado

Cuando Pablo, después de su conversión, llegó a Jerusalén, se encontró singularmente solitario. Por haber predicado el evangelio de Cristo, ya no fue aceptado por los judíos; pero, por su anterior persecución de la Iglesia, tampoco era muy querido entre los cristianos. Hizo el intento de juntarse con los discípulos, pero por miedo le rechazaron, pensando tal vez que la conversión de Pablo era un truco para atrapar más fácilmente a los cristianos. Solamente Bernabé tuvo suficiente confianza en el poder transformador de la Palabra como para creer que aun Pablo podía ser hecho nuevo por el Evangelio. Y no cabe duda que se necesita una buena dosis de fe para poder creer que un enemigo del evangelio, como Pablo, pudiera ser transformado por él.

El buen juicio de Bernabé se ve en el hecho de que pudo percibir en Pablo una sincera fe. Lo toma entonces y lo presenta a los apóstoles. Si no fuera por la aguda percepción espiritual de Bernabé, humanamente hablando, se hubiera perdido a Pablo para la obra evangelística. El buen juicio de Bernabé le dio seguridad y valentía, pues para tomar la decisión que tomó y actuar como lo hizo, necesitaba estar seguro y ser valiente. A lo mejor, no solamente tenían los otros discípulos miedo de Pablo, sino también empezaron a dudar de Bernabé.

Una prueba más del buen juicio de Bernabé es su decisión de buscar a Pablo como co-pastor en la Iglesia de Antioquia. La Iglesia creció bajo el ministerio de Bernabé. Hechos 11: 24 nos dice que »una gran multitud fue agregada al Señor». Sabiendo que no podía él solo, fue a Tarso a buscar a Pablo. No sabemos cuánto tiempo había pasado desde que lo había presentado a los otros discípulos en Jerusalén, pero es casi seguro de que eran cinco años o más. Pablo estuvo con Bernabé en Antioquia, según el v. 26 de este mismo capítulo, por un año, trabajando en equipo. Los ancianos de la Iglesia tuvieron suficiente confianza en los dos como para mandarles a Jerusalén con una buena cantidad de dinero, v.30.

Es pura especulación, pero a mí me gusta pensar que Pablo aprendió mucho de Bernabé. No tanto en el sentido académico, como aprendió de Gamaliel, sino más bien una astucia evangélica, que le era útil para la obra, haciendo más eficaces sus profundos conocimientos. Su año con Bernabé en Antioquía fue como el “internado» o »práctica del campo» para Pablo.

Aunque Pablo, sin lugar a dudas, era mucho más erudito que Bernabé, la experiencia de trabajar con un experimentado hombre de buen juicio como Bernabé, era parte del entrenamiento que el Señor tenía preparado para Pablo. Este entrenamiento seguirá durante todo el primer viaje misionero de Pablo.  

III. Su llamamiento misionero

Dios quiere que su Iglesia sea misionera. El cuerpo de Cristo tiene el ministerio de Cristo. Tiene que predicar el evangelio a todo el mundo. Jesús dijo a la Iglesia, representada por los apóstoles, que tenía que hacer discípulos de todas las naciones (Mat 29:19) y ser testigo en Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra (Hechos 1:77). Tanto quiere Dios que su Iglesia sea misionera que Él mismo toma la iniciativa y empuja a la Iglesia a cumplir con su tarea.

Parece que Pablo y Bernabé estuvieron muy contentos con su ministerio en Antioquía, pero Dios quiso que trabajaran en otros lugares. Además, había otros tres pastores en la Iglesia de Antioquía. Los pastores, »ministrando y ayunando», fueron avisados por el Espíritu Santo que debían apartar a Pablo y a Bernabé para la obra a que Dios los había llamado.

La historia del primer viaje misionero muestra que pronto Pablo llegó a ser el personaje sobresaliente. Leemos en Hechos 13 y 14 esta historia, y desde el versículo 13 del capítulo 13, notamos que el preeminente es Pablo. Pero nunca sabremos cuanto de la preeminencia de Pablo se debe a la influencia de Bernabé. Así corno mucho de la grandeza de algunos artistas se debe a sus maestros, mucho de la grandeza de Pablo es resultado de la influencia de Bernabé en sus años de aprendizaje en el ministerio cristiano. Podemos pensar que la más grande obra misionera de Bernabé (pero no la única) fue la formación del misionero Pablo. Bernabé fue la influencia que hizo que Pablo lograra hacer muchas cosas que Bernabé nunca pudo. Pablo es la gran contribución de Bernabé a la obra misionera. Bernabé, no debemos olvidar, también dedicó su vida a la obra misionera y seguía trabajando aún después de su separación de Pablo.

IV. Su debilidad humana

Gálatas 2:13 nos da una pista sobre una de las posibles causas de la dificultad entre Pablo y Bernabé. Parece que cuando tuvieron su diferencia de opinión sobre Juan Marcos ya había habido unas diferencias de opinión entre ellos. Pronto en su primer viaje, Marcos abandonó a su Tío y a Pablo, para regresar a su tierra. Cuando Bernabé lo quería llevar en el segundo viaje, Pablo se opuso y tan fuertemente que ya no pudieron trabajar juntos. Ahora ya hay dos equipos de misioneros. El resultado fue bueno, pero la causa vergonzosa. La causa fue la debilidad humana de los dos, de Pablo y de Bernabé.

No debemos culpar a Bernabé más que a Pablo, pero Bernabé muestra cierta debilidad (aunque esto lo hace más humano y más amable). Parece que se dejaba llevar por la opinión de otras personas u otras influencias: los que llegaron a Antioquia de parte de Jacobo, y sus familiares en cuanto a su sobrino. Me imagino que de cuando en cuando Bernabé decía a Pablo: »No debemos ser tan duros, Pablo, debemos ser más flexibles». Pero Pablo no tenía el espíritu de flexibilidad. Los dos son seres humanos, cada uno débil a su manera, y Pablo mismo dijo que en la debilidad humana se ve el poder de Dios.

Pablo hace referencia a Bernabé en su primera carta a los Corintios (9:6), y por lo que dice podemos concluir que éste seguía trabajando en la obra. La referencia ya citada, en Col. 4:10 confirma este juicio y nos advierte que cuando Pablo escribe esta carta (ya en su encarcelamiento, en Roma, hacia el fin de su vida) Bernabé todavía vivía y era suficientemente conocido en la iglesia de los Colosenses como para identificar a Marcos. No cabe duda: Bernabé fue muy conocido en la Iglesia primitiva.

Bernabé es un ejemplo de entrega, de servicio, de sinceridad, y de poder reconocer los dones de otros y de estar dispuesto a desarrollarlos para el bien del Reino de Cristo. Este es el verdadero discipulado. Sin descuidar de sus propios dones y estando activo él mismo en la obra, se afanó para incorporar todos los talentos de Pablo para el bien de la Iglesia. Estoy seguro de que Bernabé fue modelo para Pablo toda su vida.

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