La humildad no es debilidad ni menosprecio personal: es reconocer quiénes somos, aprender de nuestras limitaciones y servir a los demás. Santiago 4:6 nos recuerda que Dios da gracia a los humildes, y Jesús nos muestra el mayor ejemplo de obediencia, entrega y autenticidad.
El evangelio no es solo para que los incrédulos puedan llegar a Cristo, sino que es para toda la vida, llevándonos a obedecer y caminar en santidad, en dependencia del Espíritu Santo. Necesitamos, entonces, definir claramente el evangelio, si queremos entender su centralidad e impacto en nuestra vida. La proclamación nos ayudará a conocer mejor este evangelio que amamos y predicamos, y cómo se aplica en nuestra vida diaria.
Esta sección presenta todas las publicaciones relacionadas o generadas por las diferentes sociedades.
Para conectarse vía Zoom: UNIRSE:https://bit.ly/4dC5ygM ID: 880 2493 0543Código de acceso: 582319
