Iglesia Nacional Presbiteriana
Así como Jesús vino para servir y entregar su vida como rescate por muchos, Dios es quien paga nuestras deudas imposibles, tal como lo hizo con la viuda en la Biblia. Ninguno de nosotros puede saldar el pecado por sí mismo; solo a través de Cristo recibimos la salvación. La promesa de Dios se cumple cuando creemos en Él. ¡Confía y permite que Jesús pague tu deuda!
El evangelio no es solo para que los incrédulos puedan llegar a Cristo, sino que es para toda la vida, llevándonos a obedecer y caminar en santidad, en dependencia del Espíritu Santo. Necesitamos, entonces, definir claramente el evangelio, si queremos entender su centralidad e impacto en nuestra vida. La proclamación nos ayudará a conocer mejor este evangelio que amamos y predicamos, y cómo se aplica en nuestra vida diaria.
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Dios mediante la reunión se llevará a cabo presencial y en línea, las esperamos
