Iglesia Nacional Presbiteriana
En Romanos 10:9-13, el apóstol Pablo nos recuerda que la salvación está al alcance de todos: basta con confesar con la boca que Jesús es el Señor y creer en el corazón que Dios lo resucitó. No hay distinción entre personas; cualquiera que invoque el nombre del Señor será salvo. La fe y la confesión abren la puerta a una vida transformada. Hoy, reafirma tu fe y comparte esta buena noticia con quienes aún no conocen a Jesús.
El evangelio no es solo para que los incrédulos puedan llegar a Cristo, sino que es para toda la vida, llevándonos a obedecer y caminar en santidad, en dependencia del Espíritu Santo. Necesitamos, entonces, definir claramente el evangelio, si queremos entender su centralidad e impacto en nuestra vida. La proclamación nos ayudará a conocer mejor este evangelio que amamos y predicamos, y cómo se aplica en nuestra vida diaria.
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Dios mediante la reunión se llevará a cabo presencial y en línea, las esperamos
