Viviendo por Cristo
Meditación sobre Filipenses 1:19–21 y 27–28 por el A.I. Nelson Daniel Miranda Giles
Iglesia Nacional Presbiteriana Berith
Cd. de México
Transcripción…
CDMX, viernes 3 de septiembre de 2021
Hace muchos años el 3 abril de 1968, el pastor Martin Luther King voló a Memphis TN. para dar un discurso en un templo, su vuelo llego con retraso debido a una amenaza de bomba. Esa noche en su discurso hizo alusión a los peligros que enfrentamos en muchas ocasiones, dijo:
”
Al día siguiente el 4 de abril King murió asesinado de un disparo (Richard Niell Donovan)
En la biblia en Sn. Lucas 12: 19 – 29 leemos:
19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.
20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?
Hermanos, estemos preparados para estar en la presencia de nuestro señor, como dice el Himno “Que mi vida entera este consagrada a ti señor”, que todo lo que hagamos sea para la gloria de nuestro Dios.
En los versículos 19 y 20 de nuestro pasaje en Filipenses 1 podemos leer;
19 Porque sé que por vuestra oración y la suministración del Espíritu de Jesucristo, esto resultará en mi liberación,
20 conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte.
El Apóstol Pablo demuestra su confianza en Dios en sus difíciles circunstancias, estaba en prisión y su juicio ante Cesar Nerón estaba muy próximo esto hacía que la situación se viera difícil y si lo pensamos era un tanto tenebrosa dada la fama de Nerón.
Pablo sabía que los hermanos de las diferentes iglesias oraban por él, y menciona el consuelo que le proporcionaba, agradeciendo las oraciones de los filipenses.
El Apóstol Pablo tenía la seguridad de que él no sería avergonzado, estaba haciendo la voluntad de Dios a pesar de la situación adversa, su fe estaba firme y admitió ante los Filipenses que él quizás no sería liberado de prisión, cuando dice que Cristo será engrandecido cualquiera que sea el resultado del juicio.
En el versículo 21 de nuestro pasaje en Filipenses 1 dice:
21 Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.
En el mundo hablar de la muerte de alguien infunde temor, es reconocer que es una gran pérdida para su familia y sus seres queridos, tal vez algunos de nosotros también sintamos miedo, pero como cristianos no debemos sentir temor porque tenemos nuestra esperanza segura en Cristo.
El Apóstol Pablo no temía a la muerte y nos hace reflexionar en que lo esencial, para él no era si vivir en este mundo o vivir en el cielo, sino servir a Dios aquí en este mundo o estar disfrutando y alabando en la compañía del señor en el cielo. Esta es la verdadera ganancia.
Para nosotros como cristianos significa, que estando con Cristo somos libres del pecado, soportando con entereza la tentación, la tristeza, sabiendo que Cristo resucito, la muerte esta vencida.
Hermanos, sabemos que Dios está con nosotros en todo momento, nos cuida, nos provee de lo necesario, estemos dispuestos a estar en el mundo en la medida que Dios tenga alguna obra, un propósito que cumplir en nuestra vida.
En los versículos 27 y 28 de nuestro pasaje en Filipenses 1 leemos:
27 Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio,
28 y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, más para vosotros de salvación; y esto de Dios.
El Apóstol nos llama a vivir como ciudadanos del reino, no es necesario que nos supervisen o que nos estén vigilando para que nos portemos bien, sino que nuestra manera de ser y nuestros actos den testimonio de que Cristo mora en nuestras vidas.
No seamos intimidados por los que se oponen, sean personas, enfermedades, problemas o situaciones difíciles, sino que tengamos presente en quien creemos.
Si tenemos la certeza que Dios tiene en su mano todas las cosas, oremos pidiendo todas las cosas por medio de nuestro señor Jesucristo, sabiendo que Él nos escuchará.
El testimonio de un cristiano debe tener las características que están en Gálatas 5: 22 – 24:
22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
Hermanos, que nuestro testimonio sea verdadero, que los frutos del Espíritu sean una realidad en nuestra vida, sigamos los pasos de nuestro señor Jesús, caminando en santidad en el tiempo que nuestro Dios nos preste vida.
A. I. Nelson Daniel Miranda Giles.