Las leyes nos protegen – Éxodo 22:16-31
Meditación sobre Éxodo 22:16-31 por el A.I. José Antonio Velázquez
Iglesia Nacional Presbiteriana Berith
Cd. de México
Iniciamos con la lectura del pasaje: (Éxodo 22:16-31
16 Si alguno engañare a una doncella que no fuere desposada, y durmiere con ella, deberá dotarla y tomarla por mujer. 17 Si su padre no quisiere dársela, él le pesará plata conforme a la dote de las vírgenes.
18 A la hechicera no dejarás que viva.
19 Cualquiera que cohabitare con bestia, morirá.
20 El que ofreciere sacrificio a dioses excepto solamente a Jehová, será muerto.
21 Y al extranjero no engañarás ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto. 22 A ninguna viuda ni huérfano afligiréis. 23 Porque si tú llegas a afligirles, y ellos clamaren a mí, ciertamente oiré yo su clamor; 24 y mi furor se encenderá, y os mataré a espada, y vuestras mujeres serán viudas, y huérfanos vuestros hijos.
25 Cuando prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura. 26 Si tomares en prenda el vestido de tu prójimo, a la puesta del sol se lo devolverás. 27 Porque solo eso es su cubierta, es su vestido para cubrir su cuerpo. ¿En qué dormirá? Y cuando él clamare a mí, yo le oiré, porque soy misericordioso.
28 No injuriarás a los jueces,[a] ni maldecirás al príncipe de tu pueblo.
29 No demorarás la primicia de tu cosecha ni de tu lagar.
Me darás el primogénito de tus hijos. 30 Lo mismo harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.
31 Y me seréis varones santos. No comeréis carne destrozada por las fieras en el campo; a los perros la echaréis.
Dios al dar sus Leyes al pueblo Judío, tanto las Leyes Ceremoniales como las Leyes Morales, nos revela su carácter y su santidad, notamos que nos resulta imposible cumplirlas cabalmente por nuestra condición pecaminosa, esto nos lleva a la necesidad de Cristo, de un Redentor quien nos redima de todo pecado.
La Ley moral de Dios nos revela nuestra sucia situación y nos hace sentir la necesidad de acudir a Él, en la búsqueda del perdón y el arrepentimiento, siempre y cuando el Espíritu Santo nos conduzca a ello.
Esto no quiere decir que Dios se la pasan castigando al pecador, recordemos que las leyes están puestas para protección nuestra, de nosotros mismos o de los demás, son la muestra de cuidado que el Señor tiene para con su pueblo y la forma en que nos hace partícipes de ese cuidado y al no observarlas el transgresor acarrea para sí mismo las consecuencia de su pecado; así como la obediencia nos va moldeando, en nuestra aspiración a la imagen del Varón Perfecto siendo obedientes al dejar que el Alfarero nos moldee con el amor de sus manos; el pecado nos aleja cada día más de Dios pues la desobediencia a Él es la definición de pecado. La Ley es el pensamiento de Dios y cuando recibimos a Cristo por su elección, tenemos el pensamiento de Cristo al estudiar, analizar y aprender su palabra, pues ella dice:
“Mucha paz tiene los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo “. Salmo 119:165
El transgresor de la Ley no encuentra paz, pues siempre estará en conflicto con Dios al no participar de su cuidado pensando que sabe un mejor camino o que tiene una solución más efectiva pero solo se dará cuenta que el Señor es omnisciente y amoroso como nadie la santa Ley de Dios es eterna, así como Él es eterno.