Oraciones santas – Éxodo 30:1-10
Meditación sobre Éxodo 30:1-10 por el A.I. José Antonio Velázquez
Iglesia Nacional Presbiteriana Berith
Cd. de México
Lectura:
Harás asimismo un altar para quemar el incienso; de madera de acacia lo harás. Su longitud será de un codo, y su anchura de un codo; será cuadrado, y su altura de dos codos; y sus cuernos serán parte del mismo. Y lo cubrirás de oro puro, su cubierta, sus paredes en derredor y sus cuernos; y le harás en derredor una cornisa de oro. Le harás también dos anillos de oro debajo de su cornisa, a sus dos esquinas a ambos lados suyos, para meter las varas con que será llevado. Harás las varas de madera de acacia, y las cubrirás de oro. Y lo pondrás delante del velo que está junto al arca del testimonio, delante del propiciatorio que está sobre el testimonio, donde me encontraré contigo. Y Aarón quemará incienso aromático sobre él; cada mañana cuando aliste las lámparas lo quemará. Y cuando Aarón encienda las lámparas al anochecer, quemará el incienso; rito perpetuo delante de Jehová por vuestras generaciones. No ofreceréis sobre él incienso extraño, ni holocausto, ni ofrenda; ni tampoco derramaréis sobre él libación. Y sobre sus cuernos hará Aarón expiación una vez en el año con la sangre del sacrificio por el pecado para expiación; una vez en el año hará expiación sobre él por vuestras generaciones; será muy santo a Jehová.
Dios ha manifestado y enseñado a su pueblo su decisión de vivir entre ellos y que es Él quien lo escogió como suyo, que es una relación honrosa y santa y por lo mismo deben seguirse todas las indicaciones al pie de la letra pues la iniciativa es del Señor y no del hombre como ya lo habíamos mencionado.
Dios ha escogido a los que representarán al pueblo y los ha santificado de una manera tal que ninguna atra perdona podrá tomar su lugar más que bajo pena de muerte por lo que solamente Aarón y sus hijos tendrán está bendita tarea y se hace notar con la delicadeza y finura con las que han Sido elaboradas sus vestiduras.
También nos ha quedado claro que la paga del pecado es la muerte y por eso se rocía o se vierte la sangre de los corderos en los altares que Dios ha dicho y como lo ha dicho para que su pueblo pueda estar en su presencia.
En este pasaje vemos que para Dios las oraciones tambien son muy importantes, pues el incienso las representa, y las especificaciones para hacer el altar para quemar el incienso son igual de específicas que todo lo anterior, la comunicación con Dios es en dos sentidos, el Señor habla pero también quiere escuchar a sus elegidos y por eso pone el medio para hacerlo, en este caso está siendo representado por este altar donde se ha de quemar un incienso muy especial y de manera permanente bajo las condiciones señaladas.
Podemos aprender que el Señor quiere que nos comuniquemos con Él continuamente, que lo hagamos, ahora con la libertad que tenemos a través del Señor Jesús y es oír eso que nuestras oraciones deben ser en su nombre como nuestro mediador, también el Espíritu Santo participa en ellas pues siendo nosotros tan imperfectos e impuros Él nos hace aceptados ante Dios Padre.
Alabemos al nuestro trino Dios que no solo nos habla sino también nos escucha y Él mismo perfecciona nuestras oraciones para que sean escuchadas.