
Vestíos de toda la armadura de Dios – Efesios 6:11
Meditación sobre Efesios 6:11 por el A.I. Marcos Mercado E.
Iglesia Nacional Presbiteriana Berith
Cd. de México
Reciban un muy cordial saludo y doy muchas gracias a Dios porque hoy nos permite poner nuestra atención en el versículo 11 del Capítulo 6 del libro de los Efesios, pero antes voy a leer de los versículos 10 al 12 que dicen
10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo
12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
La semana pasada dijimos que la vida cristiana desde su inicio es una batalla; una guerra a gran escala en la cual, Dios bendice al nuevo creyente y el diablo nos ataca para que no agrademos ni glorifiquemos a Dios
Y también dijimos que debido a esta guerra tenemos dos órdenes: 1) Fortalecernos en el Señor y en el poder de su fuerza y 2) El versículo 11 dice:
11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo
Miren ustedes, cuando el apóstol Pablo escribió la carta a los Efesios es muy posible que estuviese encadenado a un soldado romano y cuando observó la armadura del soldado fue inspirado por el Espíritu Santo para ver en esta armadura la analogía perfecta de la provisión espiritual que Dios nos concede para nuestra batalla contra Satanás y sus huestes espirituales de maldad (w. 11-17).
Y lo que Dios nos ordena en este pasaje es que no solo debemos fortalecernos en el Señor, sino que también debemos usar un atuendo o equipo de armas completo, utilizando cada uno de los componentes de lo que se ha llamado “toda la armadura de Dios”
Y se le ha llamado así porque Dios mismo es quien la ha forjado y ningún hombre es capaz de usar esta poderosísima armadura correcta o adecuadamente si no es por el poder de Dios.
Armitage Robinson dijo que tomar toda la armadura de Dios no es algo que se pone y se quita de acuerdo con las circunstancias, sino que es algo con lo cual debemos estar vestidos de manera permanente.
Es decir, no se trata de un uniforme que solo se utiliza mientras se juega un partido y que luego uno se lo quita al terminar el juego, sino que la armadura de Dios es el equipo y la indumentaria diaria del creyente durante toda su vida.
Y la realidad es que como la lucha es contra un enemigo sobrehumano requerimos una armadura sobrehumana.
Y la segunda frase de este versículo dice:
para que podáis estar firmes
La palabra que se utiliza en el texto original en griego que se traduce como estar firmes es “hístemi”, que es la misma que utilizaban los estrategas militares para mantener una posición de defensa y resistencia cuando estaban siendo atacados y…
¿Cuáles son los ataques contra los que tenemos que estar firmes?
La tercera frase de este versículo dice:
contra las asechanzas del diablo
La palabra en el texto original en griego que se traduce como asechanzas es “metodeías” (meqodeiaV) que, implica el concepto de sagacidad, perfidia y engaño.
Y también es la palabra que se usaba con frecuencia para hablar de un animal salvaje que acechaba con cautela y luego se lanzaba de forma inesperada y sorpresiva sobre su presa.
Es decir, el enemigo contra el cual necesitamos fortalecernos y utilizar la armadura de Dios es Satanás, el diablo y puesto que es enemigo de Dios también es nuestro enemigo, y la única manera como puede atacar a Dios es por medio de nosotros,
Por lo tanto, podemos estar seguros de que siempre está dispuesto a acecharnos y atacarnos con sus asechanzas. Las armas malignas de Satanás son fabricadas por él con astucia y engaño.
Ahora bien, aquí dice que estemos listos contra las asechanzas y que utilicemos esta formidable armadura. Y ¿Por qué es importante hacerlo?
Porque sin ello es imposible la victoria debido a que, tanto la iglesia como los creyentes tenemos un enemigo infernal empeñado en nuestra destrucción.
Ahora bien, ¿Cuáles son algunas de las asechanzas del diablo? John MacArthur escribió que algunas de estas asechanzas son:
- La propagación de creencias y estilos de vida individuales que corrompen y condenan la moralidad, por medio de engaños diabólicos que incluyen el movimiento de liberación femenina, que niega el orden de Dios para la familia, el movimiento LGTBQ+ que se dedica a promover y difundir la homosexualidad, que no es sino solo la perversión total de la sexualidad, pero además tratan de implantar a toda costa una nueva moralidad que niega las verdades dadas por Dios en su palabra.
- La proliferación de sectas unas paganas y otras pseudo cristianas que provocan que algunos apostaten de su fe escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios (1 Ti. 4:1). que niegan la deidad de Jesucristo, niegan sus milagros, niegan su resurrección, su sacrificio expiatorio, su segunda venida y el juicio Final.
- Mediante una seducción perversa aleja a la iglesia de las Escrituras utilizando la teología liberal, la psicología, el misticismo y hasta el ocultismo
- Hacer caer en tentación a los hijos de Dios para que caigan en la inmoralidad, la mundanalidad, el orgullo, la confianza y la complacencia con ellos mismos, Incluyendo la calumnia, el escarnio.
Las últimas dos palabras de este versículo dicen:
del diablo
Hoy en día al mismo tiempo que aumenta el número de los que no creen en la existencia del diablo, y existe un aumento en la práctica del ocultismo, y sectas que promueven y practican la adoración del diablo, de la santa muerte y el culto a los demonios.
Ahora bien, aquí se menciona al diablo, pero ¿de acuerdo con la Biblia quién es el diablo?
El diablo allá en la eternidad y antes de la caída del hombre, fue un querubín, el ángel principal, ungido y el lucero de la mañana que lucía con esplendor todas las joyas de la belleza creada, hasta que se rebeló contra su Creador e intentó usurpar su poder y gloria (véase14:12-17; Ezequiel 28:1-10; Ap. 12;7-9).
Jesús no solo nos habló acerca de Satanás (Le. 10:18; in. 8:44; 12:31) sino que habló con él (Mt. 4:3-10),
Y la Biblia nos describe algunas de sus acciones:
- le vemos oponiéndose a la obra de Dios (Zac. 3:1),
- pervirtiendo la Palabra de Dios (Mt. 4:5),
- estorbando a los siervos de Dios (1 Tesalonicenses 2:18),
- impidiendo el acceso del hombre al evangelio de salvación (2 Co. 4:4),
- haciendo caer en sus trampas a los malos (1 Ti. 3:7),
- apareciendo como un ángel de luz (2 Co. 11 :14), y
- combatiendo con el arcángel Miguel (Judas 1)
- introdujo el pecado en el mundo y el mundo entero se encuentra ahora bajo su poder en Juan. 5:19.
Y la Biblia también utiliza varios nombres y descripciones personales para referirse al diablo como:
- querubín grande, protector» (Ezequiel 28:14).
- «príncipe de los demonios» (Lucas 11:15),
- «el príncipe de este mundo» Juan 16:11),4
- «el dios de este siglo» (2 Corintios 4:4)
- «el príncipe de la potestad del aire» (Ef. 24.2), y muchos otros.
Y se le identifica como
- el gran dragón,
- un león rugiente,
- el tentador,
- el acusador de los hermanos y
- el espíritu que opera en los hijos de desobediencia.
En cuarenta y nueve ocasiones se le llama Satanás, que significa «adversario», y treinta y tres ocasiones en el Nuevo Testamento se le llama diablo, que significa «calumniador».
Y es un hecho que este arcángel y sus ángeles caídos que se convirtieron en demonios, han estado tentando y corrompiendo a la humanidad desde la caída de Adán.
CONCLUYO
- El diablo y los demonios son un enemigo maligno, formidable, taimado, sagaz, poderoso e invisible contra el cual ningún ser humano en sus propias fuerzas y recursos puede competir,
- Por esta razón nos han dado dos órdenes: 1) Fortalecernos en el Señor y en poder de su fuerza y 2) el versículo en el que pusimos nuestra atención dice que también debemos:
11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo
Y la semana próxima D.m seguiremos hablando sobre la armadura de Dios