NUESTRA PRIORIDAD EN 2026

Para quienes seguimos un calendario heredado, en gran medida, de la antigua Roma, este mes de enero marca el inicio de un nuevo año. Los cristianos no vivimos conforme al calendario del Antiguo Testamento, cuyo Año Nuevo comienza cerca del otoño. Sin embargo, aunque la Biblia no nos ordena celebrar el Año Nuevo el 1 de enero, esta fecha se ha convertido en un hito universal que nos invita a reflexionar sobre el paso del tiempo y sobre nuestra responsabilidad delante de Dios de usarlo con sabiduría.
Nuestra oración es que la proclamación de la Palabra nos impulse a una reflexión profunda y a una evaluación sincera de cómo empleamos el tiempo que el Señor nos concede en esta vida terrenal. Cada día que recibimos es un regalo del Dios soberano, Señor del tiempo y de la eternidad.
Que Dios nos bendiga a todos en este nuevo año 2026.
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” (Mateo 6:33)
Jesús nos llama a buscar, por encima de todo, una relación viva con Él, orientando nuestra vida hacia su reino y su justicia. Quienes relegan el cristianismo a un lugar secundario (quienes no se congregan fielmente, quienes rara vez oran o abren la Biblia, incluso la que tienen frente a su asiento en la iglesia) difícilmente podrán experimentar el poder, la belleza y la alegría de una vida plena en el reino de Dios. El mandato de Jesús es claro: “Buscad primeramente el reino de Dios”. Esa debe ser nuestra prioridad para 2026. Esto implica una disposición real a invertir nuestro tiempo y energía en las cosas de Dios.
Además, estamos llamados a buscar su justicia. Este es un desafío profundo para todos nosotros. Con frecuencia buscamos el perdón de Dios, pero ¿cuántas veces buscamos activamente su justicia? Dios nos llama a vivir en santidad. Una vida justa es un testimonio poderoso de nuestro Señor Jesucristo. Es esencial para nosotros, para nuestras familias, para nuestra congregación y para nuestro testimonio ante el mundo que procuremos la justicia de Cristo en todo lo que decimos y hacemos, en 2026 y siempre.
Busquemos primero su reino y su justicia. Que esa sea la luz que nos guíe en este Año Nuevo. Aceptemos el desafío. Atrevámonos a vivir conforme al alto estándar de Cristo. Si lo hacemos, no perderemos, porque “todas estas cosas os serán añadidas”.

IGLESIA NACIONAL PRESBITERIANA BERITH, BOLETIN BUEN ÓLEO Domingo 4 de Enero 2026.

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