EL AMOR QUE CUBRE Y RESTAURA – 1 PEDRO 4:8

ESCUCHAR PODCAST:

Meditación bíblica sobre 1 PEDRO 4:8 por el A.I. Saulo Murguía A.
Iglesia Nacional Presbiteriana Berith
Cd. de México

En ocasiones, basta mirar con honestidad nuestra vida comunitaria para darnos cuenta de que, aun dentro de la iglesia, donde proclamamos el amor de Cristo, no siempre logramos amarnos como Él nos ha amado.
A veces, en nuestro deseo de preservar la pureza del Evangelio, o simplemente por no saber tolerar con amor los desacuerdos en asuntos secundarios, permitimos que diferencias pequeñas se conviertan en conflictos grandes. No sorprende, entonces, que surjan críticas y descalificaciones entre personas que, en el fondo, comparten la misma fe en Cristo.

Pero quizá lo más preocupante es que esta falta de amor no solo ocurre entre denominaciones o tradiciones distintas, sino entre hermanos que comparten el mismo Señor, la misma fe y esperanza. ¿Cuántos de nosotros hemos llegado a despreciar, aunque sea en silencio, a algún hermano por sus peculiaridades, por su carácter difícil o porque no avanza en su santificación al ritmo que nosotros consideramos adecuado?

Por eso, el pasaje que meditaremos hoy no solo nos confronta, sino que también nos recuerda el camino más excelente que es un amor ferviente, sincero y perseverante, capaz de cubrir ofensas, restaurar relaciones y sostener la unidad que Cristo compró para nosotros. (1 Pedro 4:8). Escuchemos el texto:

Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados. 

Ya antes, en 1 Pedro 1:22, nos había exhortado a cultivar este amor como una forma de mantenernos firmes en la fe:

Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro.

Ahora Pedro añade una razón aún más profunda: “el amor cubre multitud de pecados”.

Es importante aclarar que Pedro no está diciendo que nuestro amor expía el pecado. No significa que el amor humano pueda borrar el pecado delante de Dios. La Escritura es clara… solo la sangre de Jesucristo provee la propiciación por el pecado. Ninguna obra de caridad puede servir como mérito para obtener el perdón divino.

Aquí, “cubrir” significa algo distinto: no exponer ni divulgar las faltas de los hermanos para causarles daño o vergüenza, sino perdonar y pasar por alto las ofensas como un acto de gracia.
Esto coincide con Proverbios 10:12:

“El odio despierta rencillas; pero el amor cubrirá todas las faltas”

El odio busca sacar a la luz las faltas para crear conflicto; el amor, en cambio, las “entierra” mediante el perdón y la discreción.
El amor no expone el pecado para avergonzar, sino que busca proteger y restaurar al hermano.
Al cubrir los pecados, el amor previene conflictos y fomenta la armonía, permitiendo que las imperfecciones no se conviertan en barreras. El amor disuelve las ofensas en lugar de magnificarlas.

Y como los cristianos aún no somos perfectos, la única manera de mantener la armonía en la iglesia es mediante un amor ferviente. Ese amor nos permite pasar por alto pequeñas ofensas y perdonar las grandes, evitando que Satanás use los desacuerdos para dividirnos. Cuando perdonamos, reflejamos la gracia y el perdón que nosotros mismos hemos recibido de Cristo.

La obra expiatoria pertenece únicamente a Cristo. Pero Pedro reconoce que, en la vida comunitaria, enfrentaremos una multitud de ofensas, malentendidos y defectos, algunos reales, otros imaginarios y que solo un amor sincero nos permitirá perdonar, soportar y ayudar a otros a crecer. Sin ese amor, la iglesia no tendrá la fortaleza necesaria para mantenerse firme en medio de las pruebas.

Por eso, necesitamos anhelar ser instrumentos en las manos de Dios para edificar a otros. Que nuestro amor visible, práctico y perseverante sea un testimonio vivo de la obra de Cristo en nosotros y una cobertura que proteja a la iglesia de la división, el resentimiento y la frialdad espiritual.

Comparte con tus amigos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *