Iglesia Nacional Presbiteriana
La cruz del Calvario fue el escenario donde la justicia divina se manifestó plenamente a través del sacrificio de Jesús de Nazaret. Su muerte, obediente y voluntaria, cumplió con todas las exigencias de la ley de Dios y permitió la justificación del hombre pecador. Este análisis explora cómo la justicia de Dios, caracterizada por su imparcialidad y rectitud, se revela como un atributo comunicable y esencial para la reconciliación de la humanidad con Él. Jesús, como propiciación, armonizó su naturaleza divina y humana en un acto de redención suprema.
Leer másMeditación sobre la Biblia por el A.I. Elías Mercado EstradaIglesia Nacional Presbiteriana BerithCd. de México
Leer más