Iglesia Nacional Presbiteriana
La séptima bienaventuranza, «Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios», destaca la importancia de buscar la paz en un mundo marcado por violencia y conflicto. Jesús enseña que la verdadera paz surge de un corazón limpio y transformado por Dios, ya que el pecado es la raíz de la discordia. Los pacificadores no solo evitan los pleitos, sino que trabajan activamente por la armonía entre personas, grupos y naciones, y buscan que todos estén en paz con Dios. La Biblia muestra que la paz genuina solo se alcanza mediante la reconciliación con Dios a través de Jesucristo, y que los pacificadores, además de promover la paz, son reconocidos como hijos y herederos de Dios, con una herencia eterna junto a Cristo
El evangelio no es solo para que los incrédulos puedan llegar a Cristo, sino que es para toda la vida, llevándonos a obedecer y caminar en santidad, en dependencia del Espíritu Santo. Necesitamos, entonces, definir claramente el evangelio, si queremos entender su centralidad e impacto en nuestra vida. La proclamación nos ayudará a conocer mejor este evangelio que amamos y predicamos, y cómo se aplica en nuestra vida diaria.
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Dios mediante la reunión se llevará a cabo presencial y en línea, las esperamos
