Bendice alma mía al Señor – Parte 6
SALMO 103:10-12
10 No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
11 Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.
12 Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
I. INTRODUCCIÓN
Hoy continuamos con la sexta de una serie de meditaciones basadas en el salmo 103 y quiero invitarlos para que lo memoricen y lo tengan presente en sus mentes y corazones para que recuerden todas las bendiciones que Dios derrama cada día sobre nosotros y utilicen este Salmo para alabar a Dios con todo su corazón
Muy buenos días desde la alcaldía de Coyoacán en la ciudad de México, me da mucho gusto enviar un cordial saludo a todos los que nos escuchan en muy diversos lugares, en este hermoso día
Ya que este salmo es la respuesta del ser humano a las innumerables bendiciones recibidas de parte de Dios,
Voy a iniciar leyendo este hermosísimo salmo:
1 Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
2 Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.
3 El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;
4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;
5 El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.
6 Jehová es el que hace justicia Y derecho a todos los que padecen violencia.
7 Sus caminos notificó a Moisés, Y a los hijos de Israel sus obras.
8 Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia.
9 No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará el enojo.
10 No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
11 Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.
12 Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
13 Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.
14 Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo.
15 El hombre, como la hierba son sus días; Florece como la flor del campo,
16 Que pasó el viento por ella, y pereció, Y su lugar no la conocerá más.
17 Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos;
18 Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.
19 Jehová estableció en los cielos su trono, Y su reino domina sobre todos.
20 Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, Obedeciendo a la voz de su precepto.
21 Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad.
22 Bendecid a Jehová, vosotras todas sus obras, En todos los lugares de su señorío.
Bendice, alma mía, a Jehová.
En los tres versículos en los que vamos a meditar hoy encontramos
10 NO HA HECHO CON NOSOTROS CONFORME A NUESTRAS INIQUIDADES, NI NOS HA PAGADO CONFORME A NUESTROS PECADOS
Me cuesta trabajo pensar que hubiera sido de nosotros si Dios nos hubiera pagado conforme a nuestras iniquidades y pecados, por ejemplo, el pueblo de Israel habría perecido de inmediato en el desierto y nosotros estaríamos confinados a lo más profundo de los infiernos.
Ciertamente debemos darle gracias y alabar al Señor por todas las bendicio0nes que nos concede diariamente, pero también debemos alabarle por aquellas cosas que no ha hecho con nosotros
Ya que el hecho de que no nos haya pagado por lo que justamente merecíamos, debe ser objeto de nuestra gratitud y adoración.
Si pensáramos por un momento en las peores situaciones que hemos atravesado o las más difíciles y adversas condiciones que hemos vivido, nos daríamos cuenta que no hemos padecido todo lo que nos correspondía padecer, sino que por el contrario siempre hemos disfrutado, de una bondad inmerecida.
¿Cuál debería ser nuestra reacción? ¡Que, con todas nuestras fuerzas, que con todo lo que hay en nosotros, que con todo nuestro ser digamos Bendice alma mía a Jehová
Pero vayamos ahora a la segunda parte del versículo 10 que dice:
II. v.10 NI NOS HA PAGADO CONFORME A NUESTROS PECADOS
¿Cuál debería ser nuestra paga? ¿Cuál es la paga del pecado?
Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”
Isaías 1:4 !Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás.
¿Por qué no nos paga Dios según lo que merecemos por nuestros pecados?
Porque Jesús cargó con nuestros pecados sobre sí en la cruz del calvario
Isaías 53:3-5 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
¿Por qué no nos ha pagado Dios según lo que merecemos por nuestros pecados?
III. v11 PORQUE COMO LA ALTURA DE LOS CIELOS SOBRE LA TIERRA, ENGRANDECIÓ SU MISERICORDIA SOBRE LOS QUE LE TEMEN.
La mente humana, limitada como es, no puede encontrar un elemento de comparación adecuado lo suficientemente grande como para describir la súper abundante misericordia de nuestro Dios.
Y aquí compara la misericordia de Dios con la altura de los cielos sobre la tierra, la cual es una distancia inmensa, inconmensurable
Este concepto impresiona, pues ¿quién se atreve a decir hasta donde alcanza la altura de los cielos? ¿Quién es capaz de llegar hasta la más cercana de las estrellas? ¿Y quién se atreve a medir los confines del universo? No obstante, ¡así de inmensa es la misericordia de Dios!
Y la segunda parte de este versículo dice engrandeció su misericordia sobre los que le temen es decir su misericordia es para: «los que le temen».
El temor de Dios es uno de los primeros frutos de la vida cristiana; es el principio de la sabiduría que garantiza a su poseedor todos los increíbles beneficios de la misericordia divina
Salmo 111:10 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos;
Eclesiastés 12:13 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.
Entonces la misericordia del Señor es para los que le temen y no tiene límites, es inmensurable, así como la altura del cielo o del cielo de los cielos:
La misericordia divina es infinita, eterna e inmutable y es tan ancha como el horizonte y tan alta como las estrellas, pero tiene una limitación: alcanza sólo a los que temen a Dios, y por tanto, los rebeldes obstinados serán blanco directo de la justicia divina.
¿Por qué no ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades? Porque
12 CUANTO ESTÁ LEJOS EL ORIENTE DEL OCCIDENTE, HIZO ALEJAR DE NOSOTROS NUESTRAS REBELIONES.
¿Qué significa cuanto está lejos el oriente del occidente?
El rabino David Kimmichi dijo que esta expresión surge del intento del salmista de describir la distancia entre los dos puntos conocidos y habitados más distantes que era capaz de concebir en su época, lo que equivale a la mayor distancia o magnitud que podamos imaginar.
¡Qué versículo tan glorioso! ¡No hay dentro del propio texto inspirado otro pasaje que lo sobrepase!
Esto también lo menciona Isaías 43:25, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados
Es decir ¡El pecado desaparece de nosotros como resultado de un milagro de amor! Nuestros pecados han sido borrados, se han esfumado para siempre.
Cuando un pecado es perdonado, jamás volveremos a ser acusados del mismo.
Su culpa inherente no tiene alguna posibilidad de regresar, así como no puede el oriente jamás convertirse en occidente o el occidente en oriente.
1 Juan 1:7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
¿Qué significa que hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones?
Cuando hay remisión de pecados, el pecado desaparece y en su lugar brota la gracia; es como si el pecado que nos tiene esclavizados fuera en declive hacia su desaparición, mientras la gracia por la cual somos hechos libres surge por el horizonte en un nuevo amanecer.
Cuando nacemos de nuevo nos dirigimos hacia la luz de la aurora al tiempo que nos alejamos de la oscuridad de la noche; esto es, nos alejamos cada vez más de nuestros pecados cuanto más avanzamos hacia la aurora de la gracia de Dios.
CONCLUYO
En este día podemos decir con todo nuestro corazón Bendice alma mía a Jehová y bendiga todo mi ser su santo nombre, bendice alma mía a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios porque Él es quien perdona todas tus iniquidades, porque no ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, porque no nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
Bendice alma mía a Jehová porque engrandeció su misericordia sobre los que le temen y por medio del sacrificio de Cristo alejó de nosotros nuestras rebeliones. Y ¿de qué manera alejó de nosotros nuestras rebeliones? Así como está lejos el oriente del occidente. Amén