PABLO HABLA EN SU DEFENSA – Hechos 21:37-40, y 22
Meditación bíblica sobre Hechos 21:37-40, y 22 por Alfonso Abascal
Iglesia Nacional Presbiteriana Berith
Cd. de México
A todos los que nos escuchan, excelente día. Seguimos adelante con la meditación del libro de los Hechos y hoy he titulado a esta meditación «Pablo habla en su defensa» Y esta meditación estará basada en Hechos 21:37-40, y 22. Les invito a que esta lectura la lean en casa. En este pasaje, Pablo ya ha sido arrestado. Ahora Pablo pide al comandante que lo lleva al cuartel que se le permita hablar, y esto Pablo lo hace en griego, lo cual llama la atención del comandante.
Así entonces finalmente se le permite hablar a Pablo y cuando Pablo lo hace a los judíos, él lo hace en hebreo y empieza a hablar con ellos y lo primero que podemos notar en el 22:1 es que les dice: “varones, hermanos y padres, oíd ahora mi defensa ante vosotros”.
Pablo se refiere a ellos como sus hermanos; entonces Pablo está destacando de alguna manera que, al igual que ellos, él es judío. Más adelante, él dice acerca de su educación; dice que ha sido educado a los pies de Gamaliel, que él es de Tarso, también de donde es originario, y también habla acerca de su celo por hablar o dar a conocer la Palabra de Dios.
Dice que así como ellos son celosos de Dios, él también. Y ahora lo que Pablo hace es dar su testimonio acerca de su conversión cuando él iba camino a Damasco.
Dice ahí que, yendo camino a Damasco, él vio una luz resplandeciente que lo tira al piso y que de esta luz surgía una voz que le dijo, vemos ahí en el verso 7 dice: “Saulo, Saulo ¿por qué me persigues?”
Es ahí cuando Pablo, que en ese momento era Saulo, tiene un encuentro con el Señor Jesucristo y él le pregunta por qué le persigue y Jesús le dice: «Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues».
Pablo quedó asombrado. Quedó tirado en tierra oyendo la voz; no podía él ya ver nada porque esta luz lo dejó ciego temporalmente, y dice más adelante que un hombre llamado Ananías, un hombre temeroso de Dios, tuvo una visión en donde Dios le decía que fuera a Damasco, donde Pablo había sido llevado, y que fuera para que le dijera qué era lo que él debía hacer.
En el verso 14 dice que le dijo: “el Dios de nuestros padres te ha escogido para que conozcas su voluntad y veas al justo y oigas la voz de su boca”.
Más adelante le dice que él irá a los gentiles. Le dice antes que se bautice y lave sus pecados invocando su nombre y le dice que él tendrá que ir a los gentiles y que esto será muy lejos. Es de esta manera que Pablo relata su conversión y cómo él tiene este encuentro con el Señor Jesucristo cuando él todavía era Saulo y es enviado a los gentiles a dar las buenas nuevas del evangelio. Así Pablo, a través de sus diferentes viajes misioneros, cumplió la voluntad de Dios y fue escogido; ahí en el capítulo 8 dice que fue un instrumento útil en las manos del Señor. Dice cómo Pablo fue a diferir, hizo diferentes viajes, escribió gran parte de lo que es el Nuevo Testamento y cumplió la voluntad de Dios, y hasta el día de hoy el apóstol Pablo sigue siendo un gran ejemplo de la forma en la que Dios puede obrar y trabajar en las personas. Sin duda, la gracia de Dios puede alcanzar al mayor pecador, y el mismo apóstol Pablo en Primera de Timoteo, a partir del verso 12, dice: «Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; más fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia en incredulidad, pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús».
Hasta aquí la meditación del día de hoy. Me despido a nombre de la Iglesia Nacional Presbiteriana Berith; mi nombre es Alfonso Abascal. Bendiciones y hasta la próxima.
