Corazón endurecido: La urgencia del arrepentimiento ante la justicia divina – Romanos 2:5
En los primeros capítulos de Romanos, el apóstol Pablo nos habla sobre la ira de Dios, no como una reacción emocional, sino como una respuesta justa a nuestra resistencia deliberada y actos de desafío hacia Su soberanía. Desde la creación misma, Dios ha manifestado Su poder y carácter, dejando a la humanidad sin excusa para ignorarlo. Sin embargo, al rechazar esta verdad evidente, acumulamos juicio sobre nosotros mismos.
La paciencia divina no es indiferencia, sino una oportunidad para el arrepentimiento. Pablo explica que un corazón no arrepentido no solo desperdicia la misericordia de Dios, sino que enfrenta un juicio inevitable.
La invitación sigue abierta: reconocer Su gracia y buscar reconciliación, antes de que sea demasiado tarde.
