Libro de la Biblia

El Sermón del Monte | EPISODIO 27 – EL DIOS QUE ALIMENTA Y SOSTIENE | MATEO 6:11

En esta meditación reflexionamos sobre la petición del Padre Nuestro: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy” (Mateo 6:11). Jesús nos recuerda que dependemos de Dios para todo lo necesario: alimento, provisión, salud, paz y cuidado diario.
Al orar estas palabras, reconocemos que todo proviene de su mano y aprendemos a vivir un día a la vez, confiando en que el Padre conoce nuestras necesidades y sostiene nuestra vida con su gracia.

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CAMINAR POR FE – JEREMÍAS 17:7-8

En este episodio exploramos la naturaleza de la fe cristiana como una transición de la dependencia en la lógica humana hacia una confianza absoluta en Dios, a través de figuras bíblicas como Abraham, el pueblo de Israel y los discípulos. La seguridad espiritual no proviene de conocer el destino, sino de reconocer la presencia de Dios en medio de la incertidumbre. Las dificultades y la falta de claridad sirven para fortalecer las raíces espirituales, y eso permite que el creyente prospere incluso en tiempos de crisis. La bendición no es la ausencia de problemas, sino la paz interior que surge al abandonar el control personal para depender de la guía constante de Jesucristo.

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PABLO ANTE AGRIPA – PARTE 3 – Hechos 26:9-11

En Hechos 26:9-11, Pablo relata ante el rey Agripa cómo su fervor y convicciones lo llevaron a perseguir a los cristianos, creyendo que defendía la fe judía. Sin embargo, reconoce que estaba espiritualmente ciego, incapaz de comprender quién era verdaderamente Jesús y el significado del Mesías prometido. Tras su conversión, Pablo entiende que quienes testifican de Cristo han sido apartados por Dios y llamados a compartir el Evangelio con valor y decisión, recordando que solo en Cristo se quita el velo del entendimiento y se alcanza la verdadera salvación.

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El Sermón del Monte | EPISODIO 25 – LA PETICIÓN QUE PUNTA AL CIELO: “VENGA TU REINO” | MATEO 6:9-14

En esta meditación estudiamos la segunda petición del Padre Nuestro: “Venga tu reino” (Mateo 6:10). Esta oración expresa el deseo de que Dios gobierne nuestras vidas, que la Iglesia crezca y avance el evangelio, que el mal sea derrotado, y que esperemos la plenitud futura del Reino en la segunda venida de Cristo. Oremos cada día para que Dios reine en nosotros, en su Iglesia y en todo el mundo.

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TRANSFORMANDO EL MUNDO CON UN REINO SIN FRONTERAS – Hechos 1:6-8

¿Es tu vida parte de una «misión imposible»? Este video explora, a partir del libro de los Hechos, cómo Jesús redefine el concepto de Reino y nos llama a impactar el mundo desde lo cotidiano. Descubre por qué el Reino de Dios no tiene límites geográficos ni culturales, y cómo cada creyente, equipado con el poder del Espíritu, puede ser protagonista de una expansión imparable de amor y transformación.

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PABLO ANTE AGRIPA – PARTE 2 – Hechos 25:13-17

Pablo comparece ante el rey Agripa y expone el fundamento de su fe: la resurrección de Jesucristo. Aunque las autoridades judías intentaban dar un matiz político a su causa, Pablo aprovecha la oportunidad para hablar de la esperanza prometida por Dios, la venida del Mesías y la vida nueva que ofrece el evangelio. Su testimonio desafía a los presentes, recordando que la verdadera acusación recae en quienes rechazan a Cristo. La defensa de Pablo inspira a todo creyente a compartir la fe y afirmar que, sin resurrección, no hay evangelio ni esperanza.

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El Sermón del Monte | EPISODIO 24 – LA SANTIDAD DE DIOS EN EL PADRE NUESTRO | MATEO 6:9

En esta meditación sobre Mateo 6:9, reflexionamos en la primera petición del Padre Nuestro: “Santificado sea tu nombre”. Jesús nos enseña que nuestras oraciones deben comenzar poniendo a Dios en primer lugar, reconociendo su santidad, su gloria y su majestad.
La santidad de Dios es uno de los atributos más exaltados en la Biblia. Cuando oramos esta petición, pedimos que el nombre de Dios sea conocido, respetado, honrado y glorificado en nuestras vidas, en la iglesia y en el mundo. Santificar su nombre implica vivir de tal manera que nuestras palabras, pensamientos y acciones reflejen reverencia hacia Él.
El estudio también destaca que esta petición tiene un sentido imperativo: que el nombre de Dios sea santificado ahora mismo. Se nos recuerda que muchas veces la gloria de Dios es opacada por nuestra ingratitud o conducta, por lo que debemos pedir diariamente que su nombre sea exaltado y que toda profanación y maldad cesen.
Que cada una de nuestras oraciones incluya esta petición: “Santificado sea tu nombre”, dando a Dios el honor y la reverencia que le pertenecen.

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