LO QUE LA BIBLIA NO ES


Los cristianos solemos defender la Biblia explicando lo que la Biblia no es. Cuando el mundo nos habla  de la evolución decimos que la Biblia no es libro de biología, y, por supuesto, es cierto: la Biblia no es un texto de biología. Y nunca leemos la Biblia como un libro de biología. Sin embargo, esta respuesta no es tan adecuada como defensa como es nuestra costumbre creer. Los libros sobre la evolución  tampoco son libros de biología y aunque sean disfrazados así, son más bien libros de la filosofía y la teología de algunos biólogos. La pregunta nos es si la Biblia habla de la biología o no, la pregunta es si dice la verdad sobre lo que habla. Decir que la Biblia no es texto de bilogía es repetir una perogrullada que no viene al caso.

Cuando se trata de eventos, personajes y episodios en el pasado, decimos, a veces, que la Biblia no es un texto de historia, y esto es cierto, la Biblia no es un texto de historia. Su diseño, estructura y propósito son otros. Sin embargo, lo importante está en lo que es cierto o no. En II de Crónicas 12:15 dice que: “las cosas de Roboam, primera y postreras, ¿no están escritas en los libros del profeta Semaías y del vidente Iddo, en el registro de las familias?” No tenemos estos libros; los historiadores tampoco los tienen. Pero, el hecho de que no los tengamos, no hace menos confiable lo que la Biblia dice acerca del reinado de Roboam.

La Biblia tampoco es libro de ingeniería, ni arquitectura, pero esto no nos permite dudar acerca del sentido del templo. No es libro de matemáticas, pero no podemos dudar acerca de los años que Dios sostuvo a su pueblo en el desierto. No es libro de geografía, pero esto no pone en duda los viajes misioneros de Pablo. No es libro de psicología, pero esto no quita la profundidad de las emociones de los salmistas, o el gozo de saberse perdonado.

La Biblia no es un libro de todos los datos “científicos”, pero si es un libro de la verdad. En todo lo que es el propósito de decir, la Biblia dice la verdad. En lugar de escapar de los ataques contra la Biblia y el testimonio de ella, diciendo lo que la Biblia no es, debemos decir con toda convicción lo que la Biblia es: La Palabra de Dios, que siempre dice la verdad.

Iglesia Nacional Presbiteriana Berith A. R. . Boletín Buen Óleo 21 de marzo 2004

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