EL EQUIPO MISIONERO – Hechos 20:1-6

ESCUCHAR PODCAST:

Meditación bíblica sobre Hechos 20:1-6 por Alfonso Abascal
Iglesia Nacional Presbiteriana Berith
Cd. de México

La semana pasada hablamos de cómo Demetrio y sus plateros buscaban la forma de no perder sus lucrativas ganancias, usando como excusa la adoración a la gran diosa Diana y su templo. Esto dado el mensaje de Pablo que decía que no eran dioses los que se hacían con las manos.

Hoy hablaremos de El Equipo Misionero, un equipo que Pablo formó y capacitó, y para esto daremos lectura a Hechos 20:1-6. Dice así:

Después que cesó el alboroto, llamó Pablo a los discípulos, y habiéndolos exhortado y abrazado, se despidió y salió para ir a Macedonia. Y después de recorrer aquellas regiones, y de exhortarles con abundancia de palabras, llegó a Grecia. Después de haber estado allí tres meses, y siéndole puestas asechanzas por los judíos para cuando se embarcase para Siria, tomó la decisión de volver por Macedonia. Y le acompañaron hasta Asia, Sópater de Berea, Aristarco y Segundo de Tesalónica, Gayo de Derbe, y Timoteo; y de Asia, Tíquico y Trófimo. Estos, habiéndose adelantado, nos esperaron en Troas. Y nosotros, pasados los días de los panes sin levadura, navegamos de Filipos, y en cinco días nos reunimos con ellos en Troas, donde nos quedamos siete días.” Hasta ahí la lectura.

Lucas nos dice que Pablo salió de Éfeso, y lo hizo después del alboroto, cuando las cosas ya estaban tranquilas. Quizá él estaría escondido. Ahora sale para ir a Macedonia. No sin antes de exhortar y abrazar a sus discípulos. Estos nuevos creyentes necesitaban sentir y saber que ellos podían seguir adelante en el ministerio, aun cuando Pablo ya no estaría con ellos. Pablo nos hace notar la importancia de mostrar cariño y afecto hacia los hermanos. El Señor Jesús dijo, en esto conocerán que son mis discípulos, cuando se amaren unos a otros. Así que Pablo lo hace de esta manera, muestra su cariño, su amor hacia estos discípulos, y no sólo esto, también con palabras los alienta, los anima, y los impulsa para que ellos sigan adelante. Lo mismo hace en Macedonia, y lo hace, dice ahí, con abundancia de palabras.

Nada anima ni alienta más a los discípulos que la palabra de Dios. Después, queriendo regresar a Siria, nuevamente los judíos, con engaños y trampas, intentaron terminar con Pablo. Así Pablo decide volver por Macedonia, y ahora Lucas nos hace notar cuántos hombres viajaban con él. Pues Pablo no solía viajar solo, y cuando se encontraba solo, él manifestaba su deseo de compañía, como sucedió en Roma. Así, cuando Lucas da todos estos nombres, podemos notar que al menos eran nueve personas que acompañaban a Pablo, incluido Lucas. Y asimismo, cuántos lugares ya había abarcado el trabajo misionero de Pablo, como Macedonia, Asia, Siria, Grecia, y sus distintas regiones.

Este trabajo misionero ya había dado frutos, es decir, este grupo de discípulos que le acompañaban, y el cual vino a ser su equipo de trabajo, que ayudó al crecimiento y fortalecimiento de la Iglesia de Jesucristo en estas distintas regiones. Este breve pasaje nos enseña cuán eficaz puede llegar a ser la verdadera entrega en el servicio y ministerio de Jesucristo, y cómo puede expandirse el mensaje del Evangelio, cuando se cuenta con un equipo en el que también ha obrado el Espíritu Santo, teniendo la convicción de ser un instrumento útil en las manos del Señor. Hasta aquí la meditación del día de hoy.

Comparte con tus amigos

One thought on “EL EQUIPO MISIONERO – Hechos 20:1-6

  • Thanks for every other informative blog. Where else could I get that kind of information written in such a perfect manner? I have a project that I’m just now working on, and I have been on the glance out for such information.

Comentarios cerrados.