PABLO ANTE AGRIPA – PARTE 3 – Hechos 26:9-11

Hemos hablado de lo dichoso que Pablo se sentía al poder testificar acerca de Jesucristo y la resurrección, lo cual constituye el fundamento de la fe cristiana, como el cumplimiento de la promesa hecha por Dios acerca del Mesías prometido, la esperanza de todo el pueblo. Ahora seguiremos adelante con la meditación del día de hoy.

Y esta estará basada en Hechos 26 del 9 al 11. Les pido que hagan esta lectura en casa.

Pablo ya habló de su vida pasada como fariseo. Ahora hablará de cómo persiguió a la iglesia, algo que él consideraba su deber. Y esto es interesante, pues Pablo todavía no podía ver quién era Jesús.

En su ceguera espiritual, para él, Jesús era un impostor. Recordemos que la semana pasada mencionamos el celo y las convicciones de Pablo, lo que le dio el coraje suficiente para iniciar una persecución en Jerusalén autorizado por los sacerdotes. Hechos 8.1 y Hechos 9.2. Pablo, antes de su conversión, siendo Saulo, no solo persiguió a los cristianos en Jerusalén, también lo hizo fuera de Jerusalén, deteniéndolos y llevándolos presos, y azotándoles para que negaran su fe en Jesucristo.

En algunos casos, él consentía su muerte, tal y como fue con Esteban. A pesar de su gran conocimiento, Pablo no entendía lo que el Antiguo Testamento enseñaba acerca del Mesías prometido, como muchos de los judíos. Como ya lo mencionamos, estaba espiritualmente ciego, como con un velo en los ojos.

Segunda de Corintios 3.12-18 dice que los israelitas estaban sin entendimiento, cegados como con un velo que les impedía ver y entender el Antiguo Pacto. Solo al convertirnos a Cristo, el velo es quitado por Cristo mismo. No entendían que su religión y su propia justicia jamás les podrían salvar.

Pablo pudo ver y entender que aquellos que testificaban de Cristo es porque, al igual que él, han sido apartados, que es el significado de la palabra santos Así el Señor nos aparta y llama con el propósito de testificar a otros acerca de Jesucristo y su Evangelio, algo que habremos de hacer con valor y determinación.

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