La naturaleza misionera de la iglesia

En la creación de Dios, los seres vivos creados hacen ciertas actividades porque es su naturaleza. Unos animales comen pasto y otros comen carne, porque es su naturaleza hacerlo. Las aves vuelan y los peces nadan porque es su naturaleza. Los seres humanos se comunican por medio de un lenguaje porque es su naturaleza, y también de toda la creación son los únicos que se casan, porque es su naturaleza.

Tal vez, podemos decir lo mismo en cuanto a las organizaciones. Su naturaleza, o sea, el propósito por el cual fueron creadas es determinante de su actuación y su comportamiento. Sus actividades también son expresiones de su naturaleza. Así, por ejemplo, siendo diferente su naturaleza, una clínica no tiene las mismas actividades que una escuela, ni un taller mecánico las de una farmacia. Vamos que, en todos los aspectos de la vida, la naturaleza determina las actividades.

Algo anda mal cuando un pájaro no vuela, o un pez no nada, o cuando un ser humano no habla, etc. Lo mismo sucede cuando en un taller mecánico no arreglan coches o en una farmacia no venden medicinas.

La naturaleza de la iglesia (que Pablo dice que se compone de los verdaderos hijos de Abraham, y que es el pueblo que Dios había prometido a Abraham) es la de ser “una bendición a todas las naciones” ya que Dios mismo dijo a Abraham “serás bendición” y que “serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Gen.12:2,3).

Si la naturaleza de la iglesia es ser bendición a todas las familias de la tierra, seguramente las actividades de esta organización serían acordes con su naturaleza, pues si no, podemos preguntar si se es realmente una iglesia. La naturaleza de la iglesia se expresa en sus actividades, y si una iglesia no está activa en la obra misionera, y en la de ser bendición a todas las naciones, podemos (en serio) dudar que sea iglesia.

Por supuesto, la iglesia no puede estar involucrada en todas las agencias que, de alguna forma, hacen una obra relacionada con las misiones, pero toda la iglesia tiene que ser fiel a su propia naturaleza y estar involucrada en una misión.  Esperamos que la iglesia Berith sea verdaderamente una iglesia involucrada en las actividades propias de su naturaleza.

Iglesia Nacional Presbiteriana Berith. Boletín Buen Óleo domingo 14 de noviembre de 2004

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