Iglesia Nacional Presbiteriana
En este pasaje, Pablo toma la palabra para compartir su historia. Arrestado y rodeado de tensión, decide hablar primero en griego al comandante y luego en hebreo al pueblo, recordándoles que él también es judío. Desde allí abre su corazón y relata su encuentro transformador con Jesús camino a Damasco: la luz, la voz, la caída, la ceguera temporal y el llamado divino que cambiaría su vida para siempre.
A través de su testimonio, Pablo nos recuerda que la gracia de Dios puede alcanzar a cualquiera, incluso al perseguidor más feroz. Su vida se convirtió en un instrumento útil en las manos del Señor, llevando el evangelio a los gentiles y dejando un legado que sigue edificando hasta hoy.
Una invitación a recordar que nadie está fuera del alcance de la misericordia de Cristo.
ESCUCHAR PODCAST: Meditación bíblica sobre Mateo 5:31-32 y Mateo 19:3-9 por A.I. Marcos Mercado E.Iglesia Nacional Presbiteriana BerithCd. de México
Leer másESCUCHAR PODCAST: Meditación bíblica sobre Hechos 21:17-36 por Alfonso AbascalIglesia Nacional Presbiteriana BerithCd. de México La semana pasada hablamos de
Leer másEn Habacuc 2:2-5, Dios le pide al profeta que escriba la visión para que todos la conozcan y recuerden: aunque la promesa parezca tardar, llegará en el momento perfecto. El mensaje central es claro: “el justo por su fe vivirá”. Esta invitación nos desafía a confiar en Dios y a vivir con paciencia y esperanza, incluso en tiempos de espera e incertidumbre. En una sociedad que exige resultados inmediatos, Dios nos llama a perseverar y confiar en su fidelidad.
Leer másEl perdón no es un sentimiento, sino un mandato de Dios según Efesios 4:32. No se trata de olvidar ni justificar, sino de liberar la amargura y decidir tratar al otro con amor y respeto, obedeciendo a Dios. Perdonar es un proceso que inicia reconociendo el dolor y eligiendo liberar al otro, como Dios nos perdona en Cristo.
Leer másEn Hechos 21:1-14 observamos cómo Pablo, a pesar de las advertencias y el amor de sus hermanos, decide obedecer la voluntad de Dios y seguir adelante con valentía, dispuesto incluso a dar su vida por el nombre del Señor Jesús. Esta reflexión nos invita a poner la voluntad de Dios por encima de nuestros temores y afectos, confiando en que Él nos dará la fortaleza necesaria para enfrentar cualquier prueba.
Leer másCristo nos recuerda la gravedad del pecado y la necesidad de reconocer nuestra condición delante de Dios.
La cruz de Cristo se entiende precisamente a la luz de esta realidad: todos necesitamos perdón y transformación. La buena noticia es que Dios promete perdonar y limpiar a quienes confiesan sus pecados y se acercan a Él con un corazón sincero.
Una reflexión que nos invita a vivir con pureza de corazón, vigilando nuestros pensamientos y confiando en la gracia transformadora de Jesucristo.
En la vida cristiana, enfrentamos momentos en los que las respuestas de Dios parecen incomprensibles y su silencio nos desafía profundamente. El libro de Habacuc, y en particular el pasaje que meditamos hoy nos invita a explorar la fe que se mantiene firme aun cuando no entendemos los caminos de Dios. Este artículo reflexiona sobre cómo Habacuc, en medio de la incertidumbre y el dolor, se aferra a lo que sabe sobre el carácter de Dios y aprende el arte de esperar pacientemente, encontrando en ese proceso una fe auténtica y transformadora.
Leer más¿Te has preguntado qué significa tener un abogado ante Dios? En 1 Juan 2:1, el apóstol Juan nos recuerda que Jesús es nuestro defensor perfecto. Aunque estamos llamados a vivir lejos del pecado, cuando caemos, podemos acudir a Jesús, quien nos representa con amor y justicia ante el Padre. No te desanimes por tus errores; confía en el perdón y la defensa de Cristo cada día.
Leer másESCUCHAR PODCAST: Meditación bíblica sobre Hechos 20:28-38 por Alfonso AbascalIglesia Nacional Presbiteriana BerithCd. de México La semana pasada hablamos brevemente
Leer másEn esta reflexión basada en Mateo 5:21–26, Jesús profundiza en el mandamiento “No matarás” y nos revela que no se trata solo de quitar la vida físicamente, sino también de lo que sucede en el corazón y que el que se enoja contra su hermano será culpable de juicio.
El enojo, el odio, el desprecio y las palabras ofensivas también son formas de quebrantar este mandamiento. No basta con evitar el acto externo; Dios mira la intención, la actitud y los sentimientos que guardamos.
Jesús nos llama no solo a evitar el rencor, sino a buscar activamente la reconciliación. Antes de presentar nuestra ofrenda, antes de orar o servir, debemos restaurar nuestras relaciones.
El verdadero cumplimiento de la ley no es apariencia externa, sino un corazón limpio que busca la paz, el perdón y la restauración.
Hoy es el día para sanar relaciones rotas y no permitir que el enojo permanezca en nuestro corazón.