El Sermón del Monte | EPISODIO 24 – LA SANTIDAD DE DIOS EN EL PADRE NUESTRO | MATEO 6:9
En esta meditación sobre Mateo 6:9, reflexionamos en la primera petición del Padre Nuestro: “Santificado sea tu nombre”. Jesús nos enseña que nuestras oraciones deben comenzar poniendo a Dios en primer lugar, reconociendo su santidad, su gloria y su majestad.
La santidad de Dios es uno de los atributos más exaltados en la Biblia. Cuando oramos esta petición, pedimos que el nombre de Dios sea conocido, respetado, honrado y glorificado en nuestras vidas, en la iglesia y en el mundo. Santificar su nombre implica vivir de tal manera que nuestras palabras, pensamientos y acciones reflejen reverencia hacia Él.
El estudio también destaca que esta petición tiene un sentido imperativo: que el nombre de Dios sea santificado ahora mismo. Se nos recuerda que muchas veces la gloria de Dios es opacada por nuestra ingratitud o conducta, por lo que debemos pedir diariamente que su nombre sea exaltado y que toda profanación y maldad cesen.
Que cada una de nuestras oraciones incluya esta petición: “Santificado sea tu nombre”, dando a Dios el honor y la reverencia que le pertenecen.

La intención de estos devocionales diarios es ser fieles al compromiso de Berith por mantenernos fieles a la Sagrada Escritura, y explorar diferentes temas de meditación.